Se producen en la proximidad a las paredes, pero también en zonas cercanas a servicios y cañerías. Los hundimientos son problemáticos cuando el deterioro se produce bajo los muros que sostienen la estructura y, más aún, cuando las causas que los generan no son solucionadas o al menos mitigadas.
Pueden estar acompañadas de grietas como así también por cañerías rotas, cuyas filtraciones deterioran el suelo bajo fundaciones, generando asentamientos diferenciales y daños estructurales.
Generalmente son causadas por excesos hídricos, motivos geológicos (suelos limosos y limos arcillosos), desmoronamiento de pozos, construcciones adyacentes o el mero paso del tiempo. Si no son tratadas a tiempo, puede agravar el problema estructural.